La Fundación La Ruta Maya, con el apoyo del Centro de Formación de la Cooperación Española y la Embajada de España, presenta la exposición titulada “La Figura Humana y la Decoración Corporal Prehispánica”. Esta exposición muestra más de un centenar de piezas arqueológicas selectas, con las que se ilustra el concepto y la representación del cuerpo humano; los gestos y las emociones; la belleza y la decoración física; así como la representación de las modificaciones y transformaciones del cuerpo entre los antiguos mayas. Esta muestra ha sido posible gracias a la colaboración del Centro de Formación de la Cooperación Española (CFCE), Comunicación Estratégica (CE), Embajada de España, Familia Paiz-Schloesser, Fundación Paiz para la Educación y la Cultura, PubliRUTA & Consorcio de Radios Nacionales (CRN) y Seguros de Occidente.

Esta exposición está abierta al público en la sede del Antiguo Colegio de la Compañía de Jesús en Antigua Guatemala, del 25 de agosto de 2016 al 26 de febrero de 2017. Esta es la cuarta exposición temporal que realiza la Fundación dentro de la sede del CFCE con el objetivo de acercar al público al arte y la cultura maya prehispánica. Las muestras anteriores “El Mundo del Artista Maya”, “Los Sabores de Mesoamérica” y “Los Mayas y el Agua” registraron entre 15,000 y 20,000 visitantes. La difusión del patrimonio cultural es más eficiente si se presenta con temas atractivos que generen interés.

Como en la mayoría de culturas, antiguas y contemporáneas, los grupos prehispánicos admiraban la belleza y consideraban al cuerpo humano como el canal sagrado de comunicación con lo sobrenatural. Sus obras de arte y objetos de uso doméstico y ritual, han permitido identificar varios elementos que caracterizaban los cánones de belleza. Sin embargo, los mayas del periodo Clásico (250-900 d.C.) parecen haber destacado en la ornamentación de sus cuerpos a través de la pintura corporal, las transformaciones físicas extremas y el uso de variedad de joyas y prendas de vestir.

En efecto, a través de sus obras de arte y el estudio de sus restos físicos podemos reconstruir los elementos que se consideraban símbolos de belleza. En efecto, los antiguos mayas se pintaban el cuerpo, se hacían tatuajes y realizaban transformaciones extremas en sus cuerpos perforando orejas y labios y horadando los dientes para colocar incrustaciones de jade. Otras transformaciones físicas, como la cabeza aplanada y la mirada “bizca” o estrabismo, se hacían desde temprana edad. Invertían tiempo y riqueza en la decoración, y soportaron niveles indescriptibles de dolor con la finalidad de resaltar la belleza de sus rasgos. Los ejemplos más conocidos son los diseños en las mejillas y otras partes del rostro, realizados con la técnica de la cicatrización o escarificación, por medio de la cual se hacían pequeñas heridas que luego cicatrizaban y dejaban diseños en la piel.

Como en la actualidad, los antiguos mayas usaban atavíos en diversidad de estilos y diseños. Pero el vestido no estaba completo sin los accesorios. De estos no sólo los tocados y collares son los más representados en el arte maya, sino también muñequeras y tobilleras hechas de cuentas de jade; pectorales de concha y jade; cinturones elaborados con caracoles, así como orejeras y narigueras de jade, concha y obsidiana. También había tocados de tela y bandas para el cabello, pues se usaba largo en ambos sexos.

Esta colección está bajo la custodia de la Fundación La Ruta Maya con fines de conservación, protección, investigación, educación y exhibición al público con fines educativos y que buscan promover el conocimiento y el orgullo por nuestro pasado. Como tal, está registrada como Patrimonio Cultural de la Nación ante el Registro de Bienes Culturales del Ministerio de Cultura y Deportes.